
Torreón, Coahuila.–
A partir del martes 03 de noviembre (el 02 es lunes, pero inhábil por la celebración del Día de Muertos), tanto profesores como alumnos de nivel preescolar, primaria y secundaria, tendrán prohibido el uso de celulares al interior de los planteles educativos, bajo el argumento de proteger el desarrollo infantil y la adicción a estos dispositivos.
De esta manera, a partir de esa fecha Los dispositivos deberán permanecer guardados dentro de las mochilas de los alumnos durante todo el tiempo que permanezcan en el plantel, y solo se permitirá el uso de celulares o pantallas móviles en casos de emergencia, o por necesidades específicas de salud, accesibilidad o discapacidad de los alumnos.
En lo que se refiere a bachilleratos y preparatorias, cada institución definirá sus propias reglas con enfoques pedagógicos; en educación superior, se fomenta el uso responsable de manera autónoma. Y aunque todavía es una media que está en proceso, pues durante el mes de octubre se realizarán asambleas informativas con madres, padres, docentes y alumnos antes de la entrada en vigor oficial de la norma, la polémica entre docentes, directivos y padres de familia está a la orden del día.
De tal manera, que esta casa editorial se dio a la tarea de consultar a varios docentes acerca de la medida, y encontramos tanto voces a favor como en contra, como es el caso de Iván, quien es directivo de un plantel de nivel secundaria y abiertamente expresa su negativa al respecto: “no estoy de acuerdo -dice- el celular es (actualmente) una herramienta de trabajo, pero también, es la manera de comunicarse con los padres, es la manera de tranquilizar al padre de familia en comunicación con su hijo, ya que la seguridad no está para menos a nivel nacional”.
Y la realidad pareció darle la razón, pues justo ante del cierre de la presente edición, dos jóvenes de 18 años, hermanos, irrumpieron en las instalaciones de la Escuela Secundaria Número 13, ubicada en el ejido La Unión. El saldo del ataque perpetrado por los ex alumnos de plantel fue trágico: una mujer de 56 años muerta, quien se desempeñaba como sub directora del plantel, y seis heridos, entre ellos, alumnos y maestros de la institución.
Nery Edith Nervales González, es el nombre de la profesora fallecida durante el ataque, cuyo cuerpo permaneció durante horas en el platel mientras se llevaban a cabo los peritajes correspondientes. Mientras que se reportaron heridos Gerardo Villarreal, de 49 años, y otros dos hombres, de edades no precisadas hasta el cierre de la edición, de nombres Rafael y Ricardo, fueron trasladados a distintos hospitales en estado crítico. Además de ellos, resultaron heridos Alexis, de 13 años; Romina, de 17; y Alejandra, de 22.
Las autoridades informaron sobre la detención de los agresores, quienes, al parecer, tiene antecedentes de abuso de sustancias y se les reconoció como pobladores del ejido donde ocurrió el ataque. De igual manera, se precisó que eran ex alumnos del plantel, y que al parecer buscaban atacar, principalmente, a las mujeres que se encontraban al interior de la secundaria.
“Tiene su lado bueno y malo”: Claudia, profesora de secundaria
Entrevistada sobre su experiencia en el salón de clases con el uso de teléfonos celulares, Claudia, quien es maestra se secundaria en Matamoros, Coahuila; afirma que, como todo, “tiene su lado bueno y su lado malo, aunque yo siento que es más el lado malo… pero nosotros en la escuela donde yo trabajo no lo usamos mucho, principalmente, porque para eso necesitas internet y nosotros no contamos con internet ni con las aplicaciones con las que podamos usarlo como una herramienta de trabajo, en las escuelas públicas la realidad es diferente, es más para ocio que para trabajo, así que no es una ventaja para nosotros usar el teléfono en clase”.
Y agrega: “para nosotros sería una ventaja usarlo como herramienta, porque los niños ahora no hacen las tareas en sus casas, o podríamos usar páginas para actividades docentes, pero no tenemos ni siquiera red en la escuela, entonces, no lo podemos usar, lo usan nada más como diversión, porque no hay un uso responsable de los estudiantes con el celular”.
Sin embargo, Claudia, dice que en lo que está en desacuerdo es en que los maestros tampoco puedan utilizar el celular durante las horas laborales: “para nosotros sí es una herramienta fundamental, como nosotros compramos nuestros propios datos lo usamos para hacer investigación o para hacer búsquedas en internet que nos sirven para las clases, y lo hacemos con nuestros propios recursos. Lo mismo las planeaciones, ya no es necesario traer impresas la planeación de la clase, ya la traes en el celular y con eso trabajas, es decir, para nosotros sí es una herramienta importante”.
Lo cierto es que la polémica alrededor del tema apenas está por empezar, pues durante octubre se llevarán a cabo las consultas entre alumnos, profesores, padres familia y autoridades educativas, y lo cierto es que, como en otros polémicos debates, será sumamente difícil llegar a un consenso definitivo.
