
Cuando un funcionario público, llega a un cargo de elección, por imposición de un individuo y, no por la voluntad popular (aunque se haya disfrazado de elección).
La servidora pública, no llega comprometida con los ciudadanos, llega comprometida con quien la llevó al cargo y, obviamente, para pagarle el favor.
En San Pedro, de todos es sabido, que el Capo, lo cantó desde el mismo día en que David Ruiz, llegó a la Presidencia de San Pedro: “David Ruiz, no se va a reelegir; la próxima presidenta, será Brenda Güereca, encargada de los Programas Sociales”. ¡Así, por sus webos!
Y así fue, a David, lo mandaron a dirigir una escuela, mientras la Citlali Hernández sampetrina, Brenda “La Hueca”, perdón, Güereca, asumió la Presidencia. Y no porque el Capo sea adivino, no. Es porque este mafioso, con todo el dinero que ha acumulado (lícito e ilícito, pues las leyendas urbanas, a través de Internet, hablan de vínculos con los zetas, venta de huachicol y traiciones entre familia. De hecho, el Capo, tiene un trauma muy grande, porque su papá, cuando era Presidente Municipal de San Pedro, fue defenestrado, por desviar millones de pesos del erario público. El mismo Capo, dejó una deuda pública de 260 millones, al dejar la administración. Así, que ya pueden imaginarse, de dónde salió el dinero para la construcción de su hotel en Mazatlán, aunque diga, que fue con recursos de un préstamo hipotecario, ¡mju!), ha podido comprar la voluntad de operadores del Partido y, como sabe que va a recuperar ese dinero con creces, no le tiembla la mano para soltarlo, cosa que, ni el tonto de Juan González, ni el “Chapo” Flores Méndez, son capaces de hacerlo, y ¡Vaya que también tienen mucho dinero!
Para el Capo, la política sampetrina le deja buenos dividendos y, hasta maneja la presidencia como una franquicia propia, al grado de gritar a los cuatro vientos que va a repetir como Presidente Municipal, dado que, la Citlali Hernández sampetrina, Brenda “La Hueca”, perdón, Güereca, salió muy endeja y, sería muy difícil que la ciudadanía le dé su voto otra vez.
Así, el Capo, ha extendido sus tentáculos hasta diputaciones, presidencias, agua, sanidad vegetal, escuelas, INE, Tecnológico, Politécnica, Cecytecs y Conalep (que por cierto ese director actual no llena, jubilado de Cebetas-que por cierto- no puede ser director y trabaja sin nombramiento con un prestanombres que tiene como achichincle, pagándose dobles sueldos y el de él, por honorarios, violando la ley descaradamente).
Por cierto este pseudo director y su hermano, también jubilado, de Cebetas, tienen más de 15 años, posesionados y saqueando las instalaciones del Club Campestre de San Pedro, sin rendir cuentas a los socios y, además, colgados de CFE ya que redujeron todas las instalaciones que ya están en ruinas y lo único que está funcionando, es el salón de fiestas, que se renta continuamente, y ¡claveles pal muerto! ¡Excelente negocio particular! ¡No cabe duda de la mina de oro que es este pueblo!
