
Torreón, Coahuila.–
Lo sucedido en fechas recientes con Guadalupe Taddei Zavala, hasta el pasado 26 de octubre consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), es el ejemplo perfecto de cómo el poder corrompe, luego de darse a conocer públicamente sendos casos de corrupción en los que estaría involucrada quien fuera la máxima autoridad electoral de nuestro país.
Ejerció su puesto desde el 4 de abril de 2023 hasta el 26 de octubre de 2026, tras ser designada mediante insaculación por la cámara de diputados a nivel federal para un periodo de nueve años, mismo que concluiría hasta abril del 2032, e interrumpido abruptamente al presentar su renuncia ante la cámara de diputados la semana próxima anterior.
Su nombramiento no estuvo exento de polémicas, pues al momento de ser designada consejera presidenta del INE, Taddei tenía familiares que ocupaban cargos en el gobierno de México y el de Sonora, su estado de origen. Jorge Luis Taddei Bringas, su primo, era delegado de la secretaría del Bienestar en Sonora. Pablo Daniel Taddei Arriola, hijo de Jorge Luis Taddei, fue nombrado director de la empresa paraestatal Litio MX. Ivana Celeste Taddei Arreola, hermana de Pablo Daniel, era diputada local en Sonora por MORENA. Incluso, en su momento, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, reconoció la relación de la familia Taddei con su gobierno.
Por supuesto, sus hijos no podían quedar fuera de la sagrada nómina, y han ocupado diversos cargos públicos tanto en el gobierno de Sonora (de extracción morenista), y en el gobierno federal. Sus tres hijos, han sido señalados por posible tráfico de influencias y nepotismo. Su hijo mayor, Rogelio Piñeda Taddei, es desde enero del 2025 el secretario de la Consejería Jurídica del gobierno del estado de Sonora, con un ingreso de 138 mil pesos, que, ya sin impuestos, queda en la nada despreciable cantidad de 85 mil pesos. Más 65 mil pesos de prima vacacional.
Por su parte, el segundo de sus hijos, Jorge Piñeda Taddei, trabajó en el Instituto de Becas y Crédito Educativo de Sonora, donde primero se desempeñó como responsable de nómina a beneficiarios, con un sueldo bruto mensual de poco más de 20 mil pesos, mientras que, en 2023, fue reubicado en el área de integración de pagos. Pero, que las apariencias no lo engañen, querido lector, si bien el sueldo de Jorge Piñeda Taddei no es tan ostentoso como el de su hermano, eso no le impide disfrutar de la vida al máximo, pues fue él quien aparece en el video con José Alfredo Hernández Casillas, empresario que causó la salida de su madre de la presidencia del INE, y a quien se le escucha decir en la grabación: “París a tus pies, chamaquito”.
El tercer hijo de la denostada presidenta del órgano electoral, Fernando Piñeda Taddei, aparece en la nómina de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE) como director de área, cuyo sueldo en dicha dependencia es de apenas 11 mil pesos, pero, con dos compensaciones que le hacen más fácil la vida; la primera, denominada simplemente como compensación GAR, de 55 mil pesos al mes; y otra, denominada Compensación garantizada, de 27 mil pesos a la quincena. Asimismo, de acuerdo con los documentos de la CONADE, recibe dos apoyos para compra de despensa al mes, ambos, por mil 515 pesos.
Por su puesto, uno de los integrantes de la familia Taddei más favorecidos con la 4T es la misma ex presidenta del INE, quien en los poco más de tres años que estuvo al frente del organismo encargado de organizar y realizar las elecciones en México, así como contar los votos y dar fiabilidad a los procesos electorales, recibió más de 11 millones de pesos nada más de sueldo, una cifra que la gran mayoría de los mexicanos no lograrán ganar en toda su vida. Pero, todavía falta que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) determine el daño al patrimonio público mediante los contratos que Taddei Zavala otorgó a sus empresas favoritas y que, sin duda, también le deben haber representado ingresos millonarios.
De acuerdo con la información pública disponible hasta el momento, las investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), encontraron un esquema de adjudicación que involucra a siete empresas, que además de haber sido beneficiados por el propio INE que dirigía Taddei, obtuvieron contratos con Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), en al menos 13 estados de la república, que les habrían reportado ganancias por más de 1,000 millones de pesos, aunque esa cifra podría crecer conforme avancen las investigaciones. Qué bonita familia.
