
POR DEFINIRSE EL FORTALECIMIENTO O DECLIVE DEL SNTE
* En los próximos meses se renovarán ocho comités seccionales del SNTE
* ¿Aspirará Alfonso Cepeda a la presidencia en el 2030?
* El 2027 la “prueba de fuego” para Coahuila en el 2029
Por: Alejandro Luna Ibarra
Ocho Comité Seccionales del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) serán renovados antes de finalizar este 2026, en lo que constituye el primer bloque de cambios para renovar la totalidad del SNTE nacional, según trascendió luego de celebrarse el reciente Consejo Nacional –Secretariado del Comité Ejecutivo Nacional, dirigencias seccionales y concejales—. Entre las que tienen más tiempo de haber concluido su periodo estatutario y que componen este primer bloque se encuentran las secciones 2 y 37 de Baja California; la 3 de Baja California Sur; la 8 y 42 de Chihuahua; la 24 de Querétaro; la 27 de Sinaloa y la 31 de Tlaxcala.
Aunque no hay fecha precisa para la emisión de las convocatorias de cambio, se espera que las primeras convocatorias para la realización de plenos seccionales se emitan entre septiembre y octubre, lo cual, implica que deberán transcurrir 28 días para la realización y presentación (en pleno) de los informes respectivos y, una vez aprobados, si no presentan problemas, se procederá a emitir las convocatorias de renovación de los comités seccionales, para lo cual, deberán transcurrir otros 28 días para el día de la realización de las elecciones, de acuerdo con el reglamento de elección vigente y los estatutos del SNTE.
Se espera que iniciando el 2027 se realice el proceso de renovación del segundo bloque de comités seccionales, de acuerdo con el orden en que fueron electos y en el que estaría, entre otras, la sección 53 de Sinaloa. Sin embargo, en el primer trimestre del año será necesario evaluar la continuación del proceso de revocación del SNTE o declarar receso previo a las elecciones constitucionales intermedias de junio del 2027, en que se habrán de renovar 17 gubernaturas: Sonora, Sinaloa, Baja California, Baja California Sur, Colima, Nayarit, Michoacán, Guerrero, Zacatecas, Campeche, Quintana Roo, Tlaxcala, Aguascalientes, Querétaro, Chihuahua, Nuevo León y San Luis Potosí, en las que el SNTE deberá cerrar filas con Morena para contribuir a ganar el mayor número de gubernaturas, incluyendo las que hoy tiene la oposición, como Chihuahua, Querétaro y Nuevo León.
Aunque jurídicamente no hay ninguna dependencia entre ambos procesos electorales — el del SNTE y el de la mitad de las gubernaturas del país, congresos estatales y alcaldías— es prácticamente imposible desvincularlos dado que el líder nacional del SNTE, el senador Alfonso Cepeda Salas, tiene un fuerte compromiso político con el partido gobernante, al que le debe la senaduría que ostenta y al que le deberá rendir buenas cuentas en el proceso electoral constitucional del 2027, para poder aspirar a la gubernatura de Coahuila por Morena en el 2029.
El SNTE, desde su creación en 1943, ha sido el mayor ejército electoral de la historia de México, actuando al servicio del partido en el gobierno. Lo hizo para el PRI durante cerca de 50 años en el siglo pasado, para el PAN en la primera década de este siglo y de nuevo para el PRI en la segunda década, a pesar de que el magisterio se volcó en las urnas en favor de Morena en las elecciones de 2018. Los acuerdos no se han cumplido y eso duele mucho al magisterio, por ello en la sección 35 del SNTE se espera que exista un voto de castigo al actual secretario que, vale recordar, el sin fin de denuncias legales que tiene por parte de la base.
