Un misionero en una isla del Pacífico Sur caminaba con el jefe de la aldea enseñándole inglés. Al pasar por un arroyo, el misionero señaló y le dijo al jefe: “Arroyo”.
El Jefe miró y repitió:
- “Stream”.
Caminaron un poco más por el sendero y el Misionero señaló un pájaro y dijo: “Pájaro”.
El Jefe miró y repitió:
- “Bird”.
Un poco más adelante en el camino, el misionero vio a una pareja haciendo el amor en el césped.
Sin saber muy bien qué decirle al jefe, el misionero dijo: “Hombre en bicicleta”.
El Jefe miró, luego sacó su cerbatana y les disparó dos dardos envenenados.
El misionero quedó horrorizado y preguntó al jefe por qué lo hacía.
El jefe respondió:
Hombre montando mi bicicleta...