POR: MIGUEL ANGEL SAUCEDO L.
Rodrigo Quian Quiroga es un físico argentino, doctorado en Matemáticas Aplicadas que, por diversas circunstancias, terminó estudiando la actividad neuronal en pacientes con epilepsia en el Instituto Tecnológico de California. Allí descubrió que frente a diversos estímulos se obtenían muy diversas reacciones de las neuronas. Pero lo que más llamó su atención era el hecho de que la reacción neuronal no era pareja, es decir, no todas reaccionaban ante los mismos estímulos.
Particularmente había neuronas que simplemente no reaccionaban ante las diferentes “provocaciones” de Quian, de manera que, por alguna razón, decidió usar una imagen de Jennifer Aniston y sorpresivamente obtuvo la respuesta de esas neuronas cuya característica principal parecía ser la apatía, el desinterés. Mostró imágenes diversas de la protagonista del programa televisivo “Friends” y siempre obtenía respuestas similares, excepto cuando en una de esas fotos aparecía Brad Pitt, el entonces esposo de la actriz. La conclusión del científico es que ese tipo específico de neuronas no respondían a los colores de la vestimenta de Aniston, o a las posturas de la imagen sino al concepto, es decir, a la idea que la paciente tenía de Jennifer Aniston.
Por lo anterior, dichas células se conocen como “neuronas conceptuales” o “neuronas de concepto” ya que aportaban la evidencia de esa capacidad cognitiva, exclusiva del ser humano, de conceptualizar, de pensar una idea, en este caso la idea o concepto Jennifer Aniston. Por supuesto que en otros pacientes la reacción equivalente de dichas neuronas era con relación a otras celebridades. Lo importante es que este científico mostró que esa capacidad de abstracción es inherentemente humana pues, al menos hasta ahora, no se ha descubierto esa habilidad en otros animales. Digamos que es la versión más avanzada de eso que Yuval Harari llama Revolución cognitiva, fenómeno que marca el tránsito de homo a homo sapiens.
En términos de Quian Quiroga, este tipo de neuronas son las que “nos permiten elaborar conceptos y establecer asociaciones necesarias para generar un pensamiento elaborado, crear analogías e inferencias.” Mucho se puede decir acerca del funcionamiento del cerebro humano, mucho hay que investigar acerca de este órgano maravilloso y, precisamente por eso, desde 1996, en marzo, se realiza la Semana Mundial del Cerebro, iniciativa de la Dana Alliance for Brain Initiatives y la Society for Neroscience.
Esa iniciativa ha sido retomada en México por diversas instituciones como la UNAM, el Instituto Politécnico o la Universidad Veracruzana que realizan diversas actividades como conferencias, conversatorios, eventos lúdicos y artísticos dirigidas a motivar la reflexión en torno al funcionamiento de esa masa gelatinosa que alberga a alrededor de cien mil millones de neuronas, entrelazadas en múltiples redes y gracias a las cuales percibimos y catalogamos eso que llamamos realidad para incidir en ella.
La UNAM hizo propia la iniciativa y desde 2017, a través del Instituto de Fisiología Celular anualmente lleva a cabo la Semana del Cerebro que este año se programó para el 18, 19 y 20 de marzo y tiene como lema “¡Despierta tus Neuronas!”. Si bien es cierto que Usted, estimado lector, estará leyendo estas líneas después de esas fechas, le invito a que busque en las diversas herramientas digitales las charlas o eventos que tanto en nuestra máxima casa de estudios como en otras instituciones estarán disponibles para su disfrute y aprendizaje, sobre todo porque son actividades diseñadas para no especialistas, para gente de a pie. De esa manera estará dando oportunidad a su cerebro de averiguar algo más sobre sí mismo, aunque quizá no tenga mucho interés sobre Jennifer Aniston.
