¿FUE UN ERROR DE LA FISCALÍA, O FUE UNA ACCIÓN PREMEDITADA?
Pasaron como descuidos, mentiras y contradicciones, las actuaciones de la Fiscalía General de la República, que encabeza, Ernestina Godoy. No fue así.
Dejar la escena en la que vivía El Mencho, no fue descuido, fue un acto premeditado. Es Inconcebible, que un detalle así, se presente, sobre todo, tratándose de un objetivo tan importante para México y EUA.
El hombre más poderoso del narco, con presencia del CJNG, en casi todos los continentes del mundo y el más buscado por las agencias norteamericanas, no podía dejarse al azar el operativo montado para su captura.
Es más, tenía tanta importancia, que no fueron avisados del operativo, ni la presidenta Sheinbaum, ni Omar García Harfuch.
Fue un grupo de élite norteamericano y la Marina Armada de México, quienes incursionaron, en un fraccionamiento de lujo en el municipio de Tapalpa, del Estado de Jalisco.
Es una práctica común que las fuerzas armadas, la policía y otras instituciones de seguridad, cuando se presenta un acción como ésta, sean acompañados por miembros de la Fiscalía General de la República. Esta vez no fue así. ¿Acción deliberada o descuido?
Las primeras noticias que circularon, cuando se supo que la Marina tenía ubicado al Mencho, surgieron comentarios, en varios medios de comunicación, de que Nemesio Oseguera, habría financiado la campaña de la presidenta, Claudia Sheinbaum. Eso prendió las alarmas y, se movieron las piezas para otro sentido.
Una captura del capo, hubiera significado, extradición a EUA, cosa que a AMLO y, por ende a la presidenta, no convenía.
Por eso, el desaseo de toda la cadena de custodia, por aquello de que, si llegara a filtrar una o varias pruebas de la relación narca, éstas perderían valor judicial y legal, argumentado, alteración y manipulación de la escena del crimen.
Mientras tanto, las dudas y la especulación crece, porque, hasta donde se sabe, nadie vio el cuerpo de El Mencho. Todo se hizo con mucho sigilo y el funeral, fue protegido, al nivel de un Jefe de Estado.
Ni cuando la hija de Nemesio llegó a la funeraria, la caja fue abierta. Sólo queda la palabra de la Fiscalía, quien jura, que, el cuerpo fue entregado para la necropsia de Ley y luego entregado a sus familiares.
Cuando el Señor de los Cielos murió, casi calcinado al caer la aeronave en que se trasladaba, se mostró a una persona con el rostro deforme, y parcialmente quemada, pues, el capo, se había practicado una cirugía estética y, aún así, fue mostrado por todos los medios de comunicación.
Otro caso emblemático, fue el del famoso "Barbas", quien fue abatido en un departamento en Cuernavaca, Morelos y, ahí sí, se dejaron caer los militares que lo abatieron, pues lo pusieron como un trofeo, con fajos de billetes por todo el cuerpo y una pistola, para que la gente se solazara con la escena.
Pero con el Mencho, nada.
