EL SIGNO DE MORENA, ES LA MENTIRA
Morena mintió cuando dijo que la Reforma Judicial, fue una decisión de la ciudadanía. ¡Falso!
Recordamos que López Obrador, ya había decidido la Reforma, antes de terminar su mandato, dejándolo a Claudia, concluirlo.
Nunca hubo una consulta para tal decisión, fue un acto autoritario, a todas luces. Ya sabemos cómo se hizo y cómo terminó, una vergüenza mundial. Más, por la forma en que se implementó, con tómbola y acordeones.
Lo mismo sucedió con la Reforma Electoral. Claudia, metió el paquete en su elección, sin que se haya presentado el borrador y sin que se haya consultado, especialmente a la ciudadanía, si deseaba tal Reforma, dando por hecho, que si votaron por ella, votaron por la Reforma. Una tomadura de pelo, porque, en EEUU, por ejemplo, si se quiere consultar, por ejemplo, la legalización de la mariguana, se incluye en la elección de gobernador o del Presidente, una boleta especial, para que la gente vote, si está de acuerdo o no, de la legalización.
El hecho de que Sheinbaum haya ganado la elección de 2024, si no se puso una boleta para ver si la ciudadanía quería una Reforma Electoral, no se autorizaba en automático.
Pero como siempre, mintió, diciendo que la gente, había estado de acuerdo con la Reforma, porque ella ganó.
Una prueba contundente, de que la Reforma Electoral, no fue consensuada, se reflejó en el rechazo a su implantación.
Era, a todas luces absurdo, que la presidenta, haya redactado la iniciativa, invitando a puros morenistas; además, ella misma, ya había cantado que, desaparecería a los plurinominales. Cavó su propia tumba, sabiendo que sus aliados, los partidos satélites, PVEM y PT, se han mantenido en el espectro político por el acceso que tienen a las cámaras, vía las listas de plurinominales y, además, que viven de sangrar al erario para su sostenimiento.
Dejarlos sin plurinominales y sin presupuesto, significaría su muerte.
Pero aún así, Claudia se montó en su macho y, de ahí, no se movió. El resultado, su Reforma, no pasó.
Los partidos satélites, tienen bien dominada la técnica del chantaje, por eso, cada vez que pueden le dan la espalda al pueblo, al que no le deben nada. Al contrario, actúan contra él a su conveniencia, como lo hicieron con Morena, para darle la sobre representación escandalosa.
En el colmo del autoritarismo, el cinismo y la soberbia, ¿Cómo creyó la presidenta que los partidos satélite iban a inmolarse, en el fuego de sus desplantes autoritarios?
Esos episodios de locura de Sheinbaum, es lo que está poniendo en un predicamento a México: sus poses nacionalistas frente a Donald Trump; su solidaridad rampante con Cuba; su negativa a asistir a la cumbre de Miami, con líderes de Latinoamérica; su reticencia a asistir a la inauguración del Mundial de Fútbol; su pasividad contra los cárteles de la droga, entre otros.
Esto nos hace pensar, que Claudia Sheinbaum, no es una presidenta equilibrada, que se encamina derecho a la auto destrucción, de ella y del país. Por eso, se está quedando sola.
De todo éste torbellino, de todo ésto, rescato el rompimiento de la alianza PV. PT y Morena. Si se sostiene, ya no habrá mayoría absoluta en ninguna cámara, entonces, Claudia, verá lo que es sufrir en tierra de indios.
Un paso a la vez y, el Leviatan, caerá por su propio peso. Al tiempo...
