Pero, antes que nada, en esta ocasión no empezaremos nuestra columna con nuestra típica y tradicional adivinanza, por tema de espacio.
Entrando en materia sindical, vaya que Poncho Cepeda, con sus pronunciamientos y aseveraciones de implementar el voto ilegal corporativista del magisterio a favor de Morena en el proceso electoral para la elección de diputados locales en Coahuila, ha puesto en un verdadero predicamento a personajes como el presidente municipal de “Caguamoros” -Matamoros-, Miguel Ángel “El charro”, ya que recordemos que él fue uno de los más chamaqueados por Arturo Díaz, quien le vendió la idea de que en el ámbito local los votos de su supuesta estructura se los daría al PRI y no para su partido Morena, a cambio de bajarle una lana y, sobre todo, de darle la dirección de Educación y meter varios aviadores en la nómina del sufrido municipio de Matamoros, lo cual, lógicamente, excluyó de la sagrada nómina a muchos miembros del partido del charro. Ahora, con este nuevo panorama electoral, la gente de “Caguamoros” se pregunta si el charro alcalde le seguirá el juego a Arturo, dejándole todos los beneficios, tanto económicos como de personal, que obvia y naturalmente trabajan en contra del partido del alcalde y su candidata y, sobre todo, en contra de los designios del gobernador Manolo Jiménez. Veremos y diremos.
Pasando a otros temas, el que anda iracundo es Arturo Díaz, y es que, a raíz de la politización partidista electoral sindical, ahora las demandas y las solicitudes de apoyo económico, recursos laborales, etc., pues se le han incrementado, cuestión para la cual, definitivamente, no está preparado, aunado a que no le sabe, lo que lo ha hecho explotar en cada una de las reuniones y, sobre todo, cuando lo buscan los agremiados para que los atienda, ya que se vuelve loco y los gritos y sombrerazos no se dejan esperar. A esto hay que sumarle que, actualmente, muchos de los secretarios generales ya andan desesperados por aventarle el arpa y piden adelantar la convocatoria para los cambios delegacionales, lo que ha hecho enojar a Arturo, ya que, pese a las promesas de que se queden, los secretarios generales ya no quieren ser parte de la estructura, ya que, como dicen, “no hay nadota”, y prefieren ante el desgaste mejor proponer al que sigue en su lugar. Ante esto, Arturo les está pidiendo que en la planilla que avienten haya puros miembros que sean de Morena de probada militancia en la delegacional, lo que pues simplemente no funciona, ya que aparte de que no la completan, los tres o cinco morenistas que tienen en la delegación simplemente no los quieren y son los que quieren correr a medio mundo; además, de que son, en pocas palabras, los apestados de la escuela, no todos, aclarando, lo que va a llevar a que los secretarios generales poco le hagan caso a Arturo y sus locuras, porque como dicen ellos: Arturo y su gente ya van de salida y los miembros de la delegación se quedan, ellos en base a su autonomía, tendrán que resolver sus temas.
Otro tema que pretende poner y utilizar de bandera política de nueva a cuenta Arturo, es el tema del presunto desfalco del ahorro. Definitivamente, este tema no impacta como ellos quisieran en las delegaciones porque de manera práctica se puede decir que la administración anterior de Fernando Mora, no le debe ahorro a ningún agremiado, como lo constan las investigaciones que la propia procuraduría tiene, derivado de las audiencias y los testigos que ha llevado la parte acusada. De hecho, hasta horita, los que presentaron la denuncia ante el hecho de tener declarar si a ellos les debían el ahorro no se presentaron a las audiencias. Se puede decir que en los tiempos de Mora ningún agremiado y beneficiario ha resultado que se le haya quedado a deber el ahorro, caso contrario a las entregas que Arturo Díaz ha hecho ya en su gestión del ahorro, en la cual, por revanchismo político, no ha entregado el ahorro a varios beneficiarios. Hay que mencionar que el dinero del ahorro no cuenta con aportación sindical, todo el dinero se aporta vía descuento el trabajador, y la parte patronal, en este caso el gobierno del estado, así que Arturo al no entregar por revanchismo político, está incurriendo en el delito del cual, precisamente, acusa a Fernando Mora, por lo cual, tarde que temprano tendrá responder Arturo Díaz.
Hasta próxima…
