POR: JUAN MANUEL ESQUIVEL RUEDA/
Consultor Estratégico y Candidato a Doctor en Alta Dirección.
El nearshoring —la relocalización de operaciones productivas hacia países cercanos al mercado de destino— se ha consolidado como el motor económico de la década. Factores globales, desde la guerra comercial entre Estados Unidos y China hasta las fracturas logísticas post-pandemia, han forzado a las empresas a buscar resiliencia sobre la reducción de costos lejanos. En este tablero geopolítico, México emerge como la pieza clave, y la Región Lagunera (integrada por municipios de Coahuila y Durango) se perfila como un destino estratégico para capitalizar el flujo de inversión industrial gracias a su ubicación en el corredor norte y las ventajas del T-MEC.
El fenómeno de la relocalización
A diferencia del offshoring, que buscaba mano de obra barata en otros continentes, el nearshoring prioriza la proximidad geográfica y la similitud horaria para agilizar la logística. Los datos son contundentes: al cierre de 2024, esta tendencia representaba el 35% de la absorción de espacios industriales en México, con el norte del país concentrando el 67% de la demanda nacional. La Laguna no es ajena a este movimiento; es un jugador emergente en una liga donde la rapidez de respuesta es la nueva ventaja competitiva.
Las Ventajas Competitivas de La Laguna
¿Por qué invertir en la Comarca Lagunera? La región ofrece un ecosistema que combina geografía, economía y talento:
* Logística y Acceso: Situada en un corredor privilegiado hacia Texas, la puerta de entrada a EE. UU., cuenta con una red ferroviaria y carretera consolidada que facilita el comercio bajo el marco del T-MEC.
* Capital Humano y Costos: La región ofrece costos operativos competitivos frente a la frontera inmediata, pero con un valor agregado: una base robusta de instituciones educativas que generan un flujo constante de ingenieros y técnicos.
* Ecosistema Industrial: Con 19 parques industriales y aproximadamente 1.4 millones de m² disponibles (a finales de 2023), la zona cuenta con una diversificación que va desde la metal-mecánica hasta la agroindustria, permitiendo un "aterrizaje" más suave para nuevas plantas.
Los Retos: El Techo de Cristal del Crecimiento
A pesar del optimismo, el éxito del nearshoring en La Laguna no es automático. Existen desafíos estructurales que podrían frenar el ímpetu si no se atienden con urgencia:
1. Brecha de Talento: Aunque hay universidades, el reto es la especialización. Las empresas globales demandan habilidades avanzadas en mecatrónica, idiomas y cumplimiento de estándares laborales internacionales.
2. Infraestructura y Energía: A nivel nacional existe un déficit proyectado de 11 millones de m² de naves industriales. En lo local, la garantía de suministro eléctrico (preferentemente de fuentes limpias) y agua industrial es el principal reto.
3. Movilidad Urbana: La zona metropolitana carece de un sistema de transporte intermunicipal eficiente. Sin una movilidad que conecte de forma digna a los trabajadores con los polos industriales, el crecimiento será socialmente insostenible.
4. Certeza Jurídica: La competencia es global. La Laguna necesita un estado de derecho impecable y una coordinación real entre los gobiernos de Coahuila y Durango para evitar duplicidades burocráticas que ahuyenten al capital.
Casos de Éxito: De la Teoría a la Realidad
La llegada de Milwaukee Tool a Torreón es el ejemplo más claro del potencial lagunero. Tras evaluar 15 ciudades a nivel mundial, la firma estadounidense eligió la región, invirtiendo 86 millones de dólares y generando 2,600 empleos directos.
Asimismo, el flujo desde Asia es una realidad. La Subsecretaría de Desarrollo Económico de Durango reportó inversiones asiáticas superiores a los 30 mil millones de pesos, proyectando la creación de 26 mil empleos. Esto señala una transición fundamental: La Laguna está dejando de ser un centro de maquila básica para convertirse en un hub de manufactura sofisticada y autopartes.
Ruta Estratégica para el Futuro
Para convertir el potencial en prosperidad tangible, se proponen cinco ejes de acción:
* Vinculación Educación-Industria: Alinear currículos universitarios con las necesidades técnicas de las nuevas industrias.
* Sostenibilidad Energética e Hídrica: Coordinar con la Federación inversiones en energías renovables y plantas de tratamiento para asegurar recursos sin comprometer el consumo humano.
* Desarrollo de Proveedores Locales: Implementar programas de certificación para que las Pymes laguneras no solo vean pasar los camiones, sino que se integren formalmente a las cadenas de suministro globales.
* Modernización de Conectividad: Concretar autopistas de altas especificaciones hacia la frontera y mejorar la logística regional.
* Incentivos y Clima de Negocios: Facilitar trámites mediante ventanillas únicas y mantener la seguridad pública como prioridad absoluta.
Conclusión: De la Ventaja Comparativa a la Ventaja Competitiva
El nearshoring no debe leerse como un ciclo económico inercial, sino como una disrupción de mercado que exige una respuesta estratégica de alto nivel. Para la Región Lagunera, la geografía es una "ventaja comparativa" estática; el verdadero reto radica en transformarla en una "ventaja competitiva" dinámica a través de la ejecución.
Estamos ante una ventana de oportunidad con fecha de caducidad. El capital global es agnóstico y busca eficiencia, certidumbre y escalabilidad. Si La Laguna aspira a capturar una cuota mayor del 3% de la demanda nacional, la coordinación entre los sectores público, privado y académico debe trascender el discurso y materializarse en una hoja de ruta opertiva de largo plazo.
La hoja de ruta es clara: no basta con "atraer" inversión; se requiere anclarla. Esto implica sofisticar la oferta de capital humano, garantizar la resiliencia hídrica y energética, y blindar el Estado de derecho. La Laguna está en el radar de las cadenas de valor globales; sin embargo, en el juego de la relocalización, no ganan las regiones con más potencial, sino aquellas con mayor capacidad de ejecución. El momento de transitar del diagnóstico a la implementación es ahora. El futuro de la comarca no se decidirá por su ubicación en el mapa, sino por su agilidad para rediseñar su propio destino industrial.
