Qué desgracias para los mexicanos: primero, por tener una Presidente ilegítima; y segundo, que se crea con poderes metamorales (sentirse con poder para establecer lo bueno y lo malo) para gruñirle al pueblo por no aceptar sus mentiras, sus traiciones y corrupción.
Cuando un seudogobernante se comporta de esa manera es que no tiene la capacidad intelectual y volitiva para frenar sus pasiones, sus iras, su falta de conocimientos para obedecer y coordinar los esfuerzos de la comunidad que dirige y, en cambio, desata sus emociones contra el pueblo que debe proteger y llevar a buen puerto.
Las personas que se sepan y se sientan con la capacidad intelectual y sientan la vocación para servir (porque son servidores) a su comunidad y a su país deben primero hacer lo que hizo Salomón, rey de Israel.
Cita: «En aquellos días, el rey Salomón acudió a Gabaón a ofrecer mil holocaustos sobre aquel altar, pues era aún el santuario principal. Aquella noche el Señor se apareció allí en sueños a Salomón y le dijo: “Pídeme lo que deseas que te dé”. Salomón respondió: “Has actuado con gran benevolencia hacia tu siervo David, mi padre, porque caminaba en tu presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón. Has tenido para con él una gran benevolencia, concediéndole un hijo que había de sentarse en su trono, como sucede en este día. Pues bien, Señor mi Dios: Tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un muchacho joven y no sé por dónde empezar o terminar. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que Tú te elegiste, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. Concede, pues, a tu siervo un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues, cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan inmenso?”. Agradó al Señor esta súplica de Salomón. Entonces le dijo Dios: “Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti; por no haberme pedido la vida de tus enemigos, sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual después de ti. Te concedo también aquello que no has pedido: riquezas y gloria mayores que las de ningún otro rey mientras vivas”. V/. «Palabra de Dios». R/. «Te alabamos, Señor»». Primer Libro de los Reyes 3, 4-13.
Los seudogobernantes de la 4T, además de mostrar en cada uno de sus pensamientos, palabras y obras su incompetencia, se jactan de su soberbia y lucen por doquier su ignorancia y mala fe.
Debido a ello, los dirigentes de la 4T y los incrustados en los gobiernos federal y estatales son perversos y con dañinas intenciones; promueven y protegen la pornografía, los robos, los homicidios, los adulterios para destruir la familia; son codiciosos, incluyen la malicia en la educación, fraudes dentro y fuera del gobierno, desenfreno y perversión en la niñez y en la juventud; usan la envidia para enfrentar a los mexicanos, difamación contra el pueblo soberano, orgullo y cinismo, frivolidad en su vida pública. Todas esas maldades salen de dentro de su corazón y hacen sus gobiernos ilegítimos.
Para los dirigentes de la 4T y del Gobierno federal no existe la humildad, el aceptar errores, el corregir rumbos, el respetar al pueblo soberano, el buscar la justicia y la seguridad para los ciudadanos, el aplicar los recursos financieros y económicos a favor de las familias mexicanas; son candil de la calle y oscuridad de su casa, pues se la pasan dilapidando y regalando los bienes nacionales.
De esos pérfidos de la 4T solo se espera la destrucción de la república y el empobrecimiento de los mexicanos. La solución es detenerlos y sacarlos de los puestos y cargos que ocupan ilegítimamente. Los cómos están a la vista de todos, pues hay miles de mexicanos con acciones concretas que los están enfrentando; luego hay que sumarse a una o varias de esas acciones que están a tu alcance y gusto. Usted, lector, dice la última palabra.
