Torreón, Coahuila.–
Dice la sabiduría popular que lo que bien se aprende nunca se olvida, y gastar a manos llenas el dinero de los contribuyentes es una de ellas, como bien puede dar testimonio el senador morenista y ex gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, quien durante el 2025 se gastó a discreción 894 millones de pesos del denominado Capítulo 4000, conocido coloquialmente como la partida secreta del senado.
En teoría, la denominada partida secreta senatorial desapareció desde el 2021, pero, subsiste hasta el día de hoy a través del concepto denominado “Transferencias, subsidios y otras ayudas”, recursos que se manejan de forma discrecional y que no son auditables, por lo que probablemente nunca sepamos con certeza para que se utilizó esa enorme cantidad de dinero proveniente de los impuestos de todos los mexicanos.
Además de la enorme cifra, lo escandaloso del asunto está también en el aumento desproporcionado del presupuesto de este rubro con respecto de un año a otro, pues, en 2024, de acuerdo con la información disponible, el denominado Capítulo 4000 contó con un presupuesto de poco más de 8 millones de pesos; sin embargo, para el 2025, el aumento fue de ¡11 000 %!, quedando en poco más de 894 millones de pesos que el senador morenista y ex secretario de gobernación gastó a su antojo y sin rendir cuentas a nadie.
Fue el propio Adán Augusto, en su carácter de presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), quien determinó que se incrementara de tal manera el presupuesto que utiliza para repartir “apoyos” y “estímulos”, principalmente, entre sus correligionarios de Morena, así como grupos políticos aliados y demás partidos que integran la 4T.
La pregunta que queda en el aire es: ¿cuál fue el destino de la millonaria bolsa de que dispuso el senador? Y la respuesta es: ni lo sabemos ni lo sabremos, pues, como ya se mencionó, los recursos de dicha bolsa se ejercen con total opacidad, y los mismos no son auditables, algo inconcebible en la época actual, donde los recursos públicos deben manejarse con la mayor transparencia posible; sin embargo, los privilegios del poderoso senador López Hernández le permiten seguir operando como en las mejores épocas del oscurantismo político mexicano.
Para tratar de justificar lo anterior, a través de un comunicado, el otrora aspirante presidencial afirmó que el sustancial aumento se debe a que se trasladaron recursos del Capítulo 3000, denominado Servicios Generales, y que hasta el 2024 registraba las asignaciones que se otorgaban a sus compañeros de bancada. “Por esta razón -señala el texto- el pago de las asignaciones a los senadores se trasladó a este otro capítulo… el incremento obedece entonces a la transferencia de 762.1 millones de pesos del Capítulo 3000 al Capítulo 4000, además de los apoyos del sindicato, el monto por incremento de comisiones y las donaciones enviadas a la población afectada por las inundaciones registradas el pasado mes de octubre”.
Sobre la opacidad y falta de rendición de cuentas con que se maneja el millonario presupuesto con que cuenta el Capítulo 4000, el senador no dio explicación alguna. Sin embargo, y aún con lo expuesto con el documento de marras, los números simple y sencillamente no cuadran.
No es novedad que el íntimo amigo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador se vea envuelto en el escándalo. Ya con anterioridad se le ha vinculado, incluso, con grupos de la delincuencia organizada como “La Barredora, que presuntamente lideraba Hernán Bermúdez Requena, secretario de Seguridad Pública de Tabasco cuando Adán Augusto López era gobernador de ese estado.
Sin embargo, su posición, sus relaciones y su poder político y económico, le han valido para salir siempre bien librado, y en esta ocasión no será diferente, pues la 4T ha demostrado que amor con amor se paga y en el caso de Adán Augusto, se dice ya se prepara para él un exilio dorado en Europa, donde pasaría a ocupar una embajada, ya sea en Lisboa, Portugal; o París, Francia, donde se dice que estudia uno de sus hijos y donde el senador cuenta con residencia privada.
De esta manera, sería una jugada de ganar-ganar para la 4T, pues la presidenta Claudia Sheinbaum sueña con sacar a López Hernández del escenario político nacional, mientras que para el senador sería la salida perfecta para alejarse de los escándalos mediáticos que lo persiguen desde que su “hermano”, el ex presidente López Obrador, dejó de protegerlo desde Palacio Nacional. Al tiempo.

