Cada inicio de año trae consigo una dualidad emocionante y desafiante, por un lado, se presenta la frescura de un nuevo comienzo, por el otro, las hojas en blanco que aguardan ser escritas con historias, experiencias y aprendizajes.
Es complicado empezar otro año más de mis columnas, aunque soy escritor desde hace 3 años o más.
Empecé escribir más para hacerme de un buen de escritos, y así ya no repetir escritos viejos.
Confieso que hay días en los que me siento abrumado porque no es nada sencillo exponer temas y que no les agrade a los que me leen.
Exponer temas y opiniones siempre conlleva ciertos riesgos, especialmente, en una época donde la diversidad de pensamientos con sensibilidades es tan amplia y variada.
Quizás lo único que les pido, es que me den la oportunidad de que me lean y yo hago lo demás.
Que este inicio de mis columnas les agrade a los que lean, muchas gracias.
