Pero, antes que nada, empezaremos nuestra columna con nuestra típica y tradicional adivinanza. ¿Qué maestro está que no cabe en la escuela, ya que en un evento fue nombrado como representante del programa maestros Pa’ Delante? Como siempre, les daremos unas pistas: Este personaje es un “higadazo”, nadie lo traga al pobre, sin embargo, se ha constituido como un verdadero cadillo en los huérfanos para los representantes del programa maestros Pa’ Delante y, en especial, para Nacho Castillo, titular del programa estatal que ya no lo aguanta, ya que jura y perjura este personaje, que él ya no tienen nada que ver con su mentor y guía y del que obedece órdenes, Carlos Moreira, que para este personaje y sus demás súbditos, es el 905 o el emperador. En dicho evento, el seudo representante, al terminar su discurso, es tanta su pleitesía por el 905, que se le estuvo a punto de salir al finalizar su verborrea la frase que para él es su biblia: “Reciban un fraternal saludo de su hermano y líder supremo, el profesor Carlos Moreira”. Si con estas pistas no sabe de quién estamos hablando, vaya a darse una vuelta a la Escuela Secundaria Técnica No. 86, chanza y encuentre a este maestro, ya que a raíz de dicha desatinada distinción, ya se siente el supervisor de la zona.
Entrando en materia político sindical, a quien le está lloviendo sobre mojado en las columnas políticas de la región y hasta en las de saltillo, es a la coordinadora de Servicios Educativos en la región laguna, la maestra Flor Rentería. Como todos sabemos, si alguien ha sabido aprovechar la política partidista, de género y hasta la magisterial, es precisamente la maestra Flor, lo que ha llevado a diferentes politólogos a señalar que la maestra no está conforme con la coordinación que ostenta, sino que aspira a ocupar una candidatura a las diputaciones locales, que ya están en puerta.
Hasta aquí todos pudiésemos mencionar está bien, como aspiraciones hasta cierto punto legítimas, sin embargo, el tono subió cuando a decir por los columnistas en mención, intensificaron sus señalamientos diciendo que la maestra en recientes fechas ya no llevaba el chaleco verde de mejora puesto, como lo marca la política estatal, por lo cual, se hacía dudar que sus pretensiones a la candidatura fueran por el partido en el gobierno, el PRI. Lo cual se volvió a grabar, ya que también los mencionados periodistas también empezaron a comentar que la maestra había acudido a reuniones y eventos donde solo participaban los integrantes de Morena del magisterio sindical, llámese en especial, Isela Licerio, secretaria general de la sección 38 del SNTE, dejando entredicho si solo se trataba de un posible chantaje o si evidentemente es una posibilidad y si la maestra Flor con dichos amagues pondría en riesgo su permanencia en la coordinación y en el PRI, sobre todo, cuando es precisamente en este partido, el PRI, donde ha obtenido todo para ella y para su familia, no cabe duda que más ahora que nunca. Veremos y d
iremos.
Cambiando de canal y entrando en la novela que se ha convertido la problemática del CBTis 156, donde no se le ve fin, ya que la directora del plantel, en un acto de soberbia, influyentismo y revanchismo, cambio de turno a los maestros quejosos. La medida, totalmente injustificada, desató el infierno en este plantel y propicio la negativa de que ingresara la directora y su cuerpo de directivos al plantel, que, hasta el cierre de esta columna, los comandados por “el chamaco” Octavio Gottfriet, secretario general delegacional, mantenían tomada la escuela, sin dejar de dar clases y cumplir sus horarios laborales. Lo curioso del caso, es que Arturo Díaz anda fiel a su estilo simulando el apoyo a su delegación, ya que cuando le conviene, como los avestruces saca la cabeza y cuando se vienen las broncas la esconde. A esta novela le faltan aún muchos episodios.
Hasta próxima…
