I.- SE ALEBRESTA EL GALLINERO EN GP
POCO A POCO comienza a desdibujarse lo que parecía puras risitas y abrazotototes de la alcaldesa de Gómez Palacio, BETZABÉ MARTÍNEZ ARANGO. La semana pasada, en las guaridas de los pitufos panistas, el regidor PACO BUENO ya lanzó varios petardos para que se enciendan las alarmas en LA MADERO, pues no tienen muy contentos de los regidores ante las acciones que están emprendiendo en la PRESIDENCIA MUNICIPAL.
II.- MENOS BILLETES PARA LOS POLICÍAS…
LA REDUCCIÓN DE MÁS DEL 15% AL PRESUPUESTO de Seguridad Pública en Gómez Palacio —equivalente a 35 millones de pesos menos para 2026— no es un simple ajuste administrativo: es una señal preocupante sobre las prioridades del gobierno municipal. Tal como lo advirtió el regidor panista Francisco Bueno Flores: “los presupuestos de egresos tienen la virtud de descubrir las verdaderas intenciones de los gobiernos”. Y en este caso, lo que revelan no es alentador.
Mientras la ciudadanía manifiesta un creciente temor ante los recientes hechos de inseguridad, la administración municipal decide recortar recursos precisamente del área encargada de prevenir y atender esos episodios. En un contexto donde la presencia policial ya es limitada, reducir el presupuesto a 198 millones de pesos parece no solo contradictorio, sino irresponsable.
III.- CORTINAS DE HUMO EN GÓMEZ PALACIO
PEOR AÚN: MIENTRAS SEGURIDAD, JUVENTUD, PLANEACIÓN, SALUD Y DESARROLLO social pierden recursos, la oficina de la Presidencia Municipal —particularmente la secretaría particular— recibe un aumento significativo. EL SECRETARIO PARTICULAR PASARÁ DE MANEJAR CASI 3 MILLONES A MÁS DE 10 MILLONES DE PESOS. ¿Cómo justificar que un asistente disponga de más presupuesto que todo el Instituto Municipal de la Mujer o que la Dirección de Juventud? ¿Qué mensaje se envía cuando el despacho presidencial recibe más apoyo que áreas directamente vinculadas al bienestar social?
ESTOS NÚMEROS, FRÍOS COMO SEÑALÓ EL REGIDOR, EXHIBEN UN DESEQUILIBRIO ENTRE DISCURSO Y ACCIÓN. Mientras la alcaldesa presume en ruedas de prensa “reordenamientos viales” que no pasan de ser líneas de pintura, evita abordar la crisis de seguridad y el debilitamiento presupuestal de su propia corporación policiaca. La realidad es que la ciudad enfrenta hechos lamentables en los que el común denominador es el consumo de alcohol y la escasa presencia policial, un síntoma claro de un sistema ya rebasado.
IV.- LAS PROPUESTAS DEL REGIDOR PANISTA…
FRENTE A ESTO, LAS PROPUESTAS DEL REGIDOR BUENO FLORES —AUMENTAR EN 50% EL PRESUPUESTO PARA SEGURIDAD PÚBLICA, mejorar salarios de policías y tránsitos, instalar cámaras de vigilancia, crear consejos ciudadanos e interinstitucionales— buscan construir un modelo más sólido y participativo. Son ideas que, más allá de colores partidistas, deberían al menos debatirse con seriedad. Pero el Cabildo, lejos de abrir espacios para la discusión, parece optar por el hostigamiento interno.
El dirigente estatal del PAN, Mari Salazar, señaló que el regidor enfrenta “bullying político” por parte de sus compañeros. Si es así, estaríamos ante un problema doble: no solo falta de transparencia presupuestal, sino también falta de tolerancia democrática. En Gómez Palacio, la seguridad no debería ser un lujo ni una bandera política: es una necesidad urgente.
La reducción de recursos, el silencio de la alcaldesa ante hechos violentos y las prioridades torcidas expresadas en el presupuesto no solo afectan a una administración; afectan a toda la ciudadanía. Porque al final, más que discursos, más que conferencias matutinas o recorridos mediáticos, lo que verdaderamente define a un gobierno es cómo decide gastar el dinero público. Y este presupuesto está diciendo demasiado.

