Torreon, Coah.
Edición:
20-May-2024
Año
21
Número:
905
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COMENTARIOS AL RAS / 716


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Comentarios Al Ras
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29-09-2019
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LA VERDADERA HISTORIA DEL INGRESO DEL CLAN MEDINA A LA FCA (1)

Dedicado a las nuevas generaciones,

que no conocieron esta época

violenta y triste de nuestra Alma Mater.

 

El inicio del año de 1984, marca toda una época para la Universidad Autónoma de Coahuila.

Al comenzar el año, se hacen los preparativos para hacer el cambio en la rectoría de la Universidad.

Después de los movimientos por la Autonomía Universitaria que generaron mucha inestabilidad, una vez que se solucionó esta etapa, el licenciado Óscar Villegas Rico, un prominente abogado y respetado saltillense, le dio 6 años de estabilidad a la Autónoma de Coahuila, pero al final de su rectorado, se desataron los demonios.

Villegas Rico, cometió un error garrafal, al tratar de imponer a su sucesor, por lo que, el frívolo y perverso gobernador José de las Fuentes Rodríguez, urdió toda una estrategia y un plan para echar abajo el plan de Villegas Rico, quién se había decidido, por su cuñado, Valeriano Valdés Valdés, para que lo sucediera.

Así que, De Las Fuentes Rodríguez, utilizando al maquiavélico y perverso Sarmiento Valtier (que hacía las veces de Secretario de Gobierno, cuyo titular era Enrique Martínez), comenzó a organizar grupos de choque para desestabilizar a la Universidad y así, evitar que Villegas Rico, se saliera con la suya.

Utilizando y manipulando al reconocido escritor, Armando Fuentes Aguirre, alias “Catón”; y por otro lado, al joven y ambicioso, Jaime Cleofas Martínez Veloz, quien a su corta edad, se desempeñaba como uno de los directores consentidos de Villegas, de la escuela de Arquitectura.

Al interior del gabinete de José de las Fuentes, existían pugnas y esto propició que, los contrarios a Sarmiento, hicieran lo mismo, o sea, formar grupos de choque, principalmente en Torreón, con el apoyo de los hermanos Sotomayor.

Con todo el apoyo del gobierno del Estado, previo a las elecciones y después de éstas, los medios de comunicación se volcaron en contra de Valeriano Valdés -o sea, de Villegas Rico-, desatándose una ola de violencia, que costó la vida a varios universitarios, y dónde además, hubo muchos lesionados por armas de fuego.

La situación se salió de control en la Universidad, y por órdenes del Gobernador, se obligó a Valeriano a presentar su renuncia, nombrándose, desde el Palacio de Gobierno, a Jesús Ochoa Ruesga como interino. Ochoa Ruesga, fue Rector interino de Mayo de 1984 a marzo de 1985. En ese pequeño lapso, la violencia se agudizó entre los grupos que manejaban a los porros, disputándose a sangre y fuego, una por una de las escuelas y facultades, principalmente de la Unidad Torreón y, en menor medida, de Saltillo.

Ochoa Ruesga, era un hombre bien intencionado, un tanto ingenuo, que era manejado por Jaime Martínez Veloz, que en el río revuelto, había obtenido que lo nombraran Secretario General de la Universidad.

Pero Martínez Veloz, no quería esa posición, él quería la rectoría, por eso renunció y siguió con su movimiento de desestabilización y enfrentamientos, con los grupos de porros de Torreón.

Después del interinato de Ochoa Ruesga, se convocó a elecciones, resultando electo, Jaime Isaías Ortiz Cárdenas, en cuyo primer periodo, dejó en manos de su Oficial Mayor, Xicotencal Riojas, (un tipo ambicioso y acomplejado), el manejo y el control político de la Institución, cosa que resultó pésima, porque Xicotencal Riojas, desde un principio, creo a uno de los grupos más violentos en la Unidad Torreón, para controlar a la mayoría de las escuelas y facultades. Así, este nuevo grupo, sentó sus reales y mantuvo una pugna violenta con el grupo asentado en la Facultad de Derecho, que en ese tiempo, tenían el mayor control. Al mismo tiempo, el grupo de Jaime Martínez, llamados “Los Apaches”, también se sumaron a la disputa, provocando la muerte de un estudiante y varios heridos por arma de fuego, pues desde el Gobierno de De Las Fuentes, funcionarios en pugna, atizaban el fuego para que la violencia escalara cada vez más.

Cuando iba a terminar el primer período rectoral de Jaime Isaías Ortiz Cárdenas, éste quiso seguir en el cargo buscando la reelección, pero como ya no mandaba, José de Las Fuentes, alias “El Diablo”, sino que ya había asumido el control del Estado el licenciado Eliseo Mendoza Berrueto, y, éste, decidió importar de la ciudad de México a un saltillense sin arraigo, pero sí con prestigio, Remigio Valdez Gámez, que había sido su colaborador, cuando el licenciado Berrueto, fue sub Secretario de Educación Superior, de la Secretaría de Educación Pública, para convertirlo en Rector.

ALGUNOS ANTECEDENTES.

Quién esto escribe, había sobresalido por la defensa y la lucha que conduje, para que la escuela de Economía, no fuera tomada por asalto cómo lo hicieron los porros con otras, tanto de un grupo y de otro. De hecho, el grupo de choque de Jaime Martínez, mantuvo, por muy poco tiempo, tomada la Facultad de Economía, y éste, con la influencia que tenía sobre Ochoa Ruesga, obligó a su Oficial Mayor, para que nos rescindiera el contrato y echarnos de la universidad, pero el gusto les duró muy poco. En una visita del Oficial Mayor a la Coordinación en Torreón, un grupo de estudiantes de la Facultad, encabezados por mí, lo sacamos y lo llevamos, casi a la fuerza, a la facultad, obligándolo, a que anulara las rescisiones y nos regresará a nuestros puestos de trabajo. Una vez reinstalados, echamos de manera violenta a quienes habían tomado la escuela.

Así que, para cuando se publica la convocatoria para las elecciones, me busca el Maestro Remigio (con quién yo ya tenía una amistad, pues en el tiempo que estuve como Secretario de la Coordinación, lo visite varias veces a la ciudad de México, para que nos ayudará a bloquear la señal de televisión Azteca, que todavía pertenecía al Estado, para cortar la señal en La Laguna, y presentar un programa semanal, sobre las actividades más sobresalientes de la Unidad Torreón).

Así que, me sumé a su campaña y me encargué, específicamente, de toda la Unidad Torreón, ganándome a pulso, la invitación del maestro Remigio, para que yo fuera su Oficial Mayor, en el equipo de la rectoría.

Y AQUÍ, COMENZÓ LA HISTORIA QUE DA TÍTULO A ESTA COLUMNA. (Continuará)

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